Nervioso ante lo desconocido, no conocía a nadie, no sabía muy bien en qué me estaba metiendo, lo único que sabía es que mis expectativas de verano eran nulas y tenía que buscarme algo.

Había visto un anuncio en la universidad, había ido a una charla, me había estudiado todos los destinos uno a uno buscando el mejor: con no mucha demanda, atractivo y con vuelos asequibles. Había elegido el sur de Italia, no podía fallar, matemáticamente era la mejor. Sólo había que pagar 30€ por intentarlo, ¿Que tenía que perder?.

Había sido rechazado y no me iba a ir a países raros o peligrosos en los que había plazas de última hora. ¿Mi única alternativa? Ayudar en la que organizaban en Alicante, era eso o quedarme en casa sin nada que hacer.

Y ahí estaba, camino a un grupo de gente que no hablaba en español y para colmo Chema, que se venía a ayudar conmigo, se había rajado y aparecería 3 días después.

Una chica con gafas de sol, mascando chicle con la boca abierta y con la misma camiseta que me dieron a mí me mira extrañada.

«Hola, ¿Eres de AEGEE?»
«Sí, soy nuevo, me dijeron que viniese aquí para ir en el bus a Calpe, me llamo Guille»
«Yo soy Isa. Venga, ahora preséntate a los demás»
«Pero….»
«¡¡Venga!! ¡no seas pavo!»

Y así comenzó la mejor semana de mi vida.

By Guille.